Ruanes un pueblo con historia

Respira hondo y siente la naturaleza.

HISTORIA:

El pueblo bien pudo ser la Rodacis romana, mansión del itinerario de Antonino que había antes de llegar a Trujillo. En el siglo XVI tenía anexo el lugar de la Aldea del Pastor (Santa
Ana), perteneciendo a Trujillo, y hubieron de venderse en 1628 por orden del rey Felipe III de España siendo el comprador Juan de Chaves Orellana, que pagó 4.000 ducados por cada legua de su término y a 26.000 maravedíes el vecino.

En 1594 formaba parte de la Tierra de Trujillo en la Provincia de Trujillo.

En el siglo XVIII, llegó a tener el mayor índice de
población noble o hidalga de Extremadura, en proporción a sus habitantes;
esta clase social abandonó después el lugar y pasó a vivir masivamente en
Trujillo donde fueron considerados señoritos, en su mayor parte, esta clase que proliferó en la
ciudad de Pizarro sin títulos de nobleza ni
académicos, y desde donde atendían a sus propiedades; otros fueron a vivir a
Cáceres o Madrid para que sus hijos estudiasen carrera, muchos ruanejos
destacaron en los campos de la cultura, la medicina, el ejército,... borrando con
ello su imagen del pasado; pero nunca perdieron el contacto con su pueblo,
aunque la mayoría solo regresaron a la hora de ser sepultados.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura, desde 1834 quedó integrado en el Partido Judicial de Trujillo. En el censo de 1842 contaba con 50 hogares y 274 vecinos.

El caciquismo y la miseria llevaron al pueblo casi a su desaparición, pues
hubieron de emigrar casi en bloque y de tal manera que trasladaron hasta Madrid su procesión de San Gregorio que hacen en primavera por la Casa de Campo. Hoy Ruanes es uno de los
municipios con menos población de la provincia de Cáceres, pero entre sus casas
se respira, paz, pasado y sabiduría.

JUAN FERNANDEZ FIGUEROA

Fernández Figueroa, Juan (1919-1996).

Periodista cacereño natural de Ruanes, España. Estudió, además de Periodismo, Magisterio y Ciencias Políticas, aunque sería la primera parcela la que le ocuparía en mayor medida. De entre sus cargos cabe destacar los de Jefe de Sección y Director de Programas en Radio Nacional de España, así como la dirección de la revista Indice y el diario Pueblo. De su obra ensayística destacaremos Objeciones a la "Vida nueva de Pedrito de Andía" de Rafael Sánchez Mazas (1951); Reflexiones sobre un homenaje a Baroja (1954); Tres ensayos quijotescos (1958); Penas y política (1964) y Mis cartas (1980).

Los escritos del periodista de la población cacereña de Ruanes, Juan Fernández Figueroa, vuelven a la palestra de la actualidad. No se tratan de ninguna información publicada en la revista 'Índice', de la que fue editor y director durante 30 años, en dos épocas diferentes. Esta revista tuvo una gran importancia en el panorama nacional, ya que resume la vida política, social y cultural de una época del país. Esos escritos tampoco son noticias insertadas en el diario 'Pueblo', del que también fue máximo responsable durante una breve época en la transición española. En esta ocasión, se trata de la reedición que ha llevado a cabo la Consejería de Cultura y Turismo de su libro 'Mi pueblo', publicado por primera vez en el año 1975.En un acto celebrado ayer en Ruanes, acompañado por la consejera Leonor Flores, el vicepresidente de la Asamblea de Extremadura y sobrino de este escritor extremeño, Luciano Fernández, destacó que este trabajo es el relato «de una vida intensa de su gente y de su tierra», que cuenta con escritos de 1955 y de 1961. Aseguró que el facsímil tiene «un poco de Juan Fernández Figueroa y mucho de su pueblo». Posee notas de su biografía intelectual, formada por su denuncia social, la comprensión de su tierra y su intensidad creativa. Además de dar a conocer esta nueva publicación, fue inaugurado oficialmente el centro cívico y cultural de Ruanes, que ya lleva el nombre de este personaje, «el más ilustre vecino del municipio», según destacó su alcalde, Salvador Isidro. Por todo ello, el vicepresidente de la Asamblea agradeció a las instituciones públicas el que hayan sido sensibles ante una persona que quiso transformar la sociedad a través de sus numerosos escritos. Leonor Flores destacó el momento de «sinrazón» que vivió este protagonista. A pesar de ello, el periodista «dio ese aire fresco» que necesitaba el país, a través de sus escritos. También resaltó la figura de otros personajes de Ruanes que, como otros tantos vecinos, tuvieron que emigrar en los años 60. Por otra parte, Flores recalcó la viveza del centro cívico y cultural ayer inaugurado, ya que acoge diversas actividades protagonizadas por vecinos grandes y pequeños.


Ruanes en el camino de Roma.

Este municipio es viejo y bien pudo ser la rodacis romana, una mansión situada antes de llegar a Trujillo e incluida dentro del itinerario de Antonino. Hoy, sin embargo, Ruanes es uno de los municipios extremeños con menos población, pero entre sus casas se respira pasado, y paz.

En el siglo XVI era un anexo al lugar de la Aldea del Pastor (Santa Ana), perteneciendo a Trujillo, aunque tuvo que venderse en 1628 por orden del rey Felipe III siendo el comprador Juan de Chaves Orellana, que pagó 4.000 ducados por cada legua de su término y a 26.000 maravedíes el vecino.

Otra nota destacada es que el caciquismo y la miseria llevaron al pueblo a su casi desaparición, pues sus vecinos tuvieron que emigrar casi en bloque y de tal manera que trasladaron hasta Madrid su procesión de San Gregorio que hacen en primavera por la Casa de Campo.

Ruanes es hermoso, está bien cuidado y las pocas gentes que lo habitan tienen puestas sus esperanzas en el turismo rural y, ciertamente, hay posibilidades de acondicionar muchas de las casas que hay cerradas y abrirlas para el disfrute de los turistas, dando otro ambiente y provocando que los pocos jóvenes que quedan en el lugar se queden y opten por trabajar las tierras que cada vez están más abandonadas o bien están en manos de terceros que las explotan a distancia con mínima rentabilidad para la población.

PATRIMONIO Destaca, en la plaza de la localidad, la parroquia de La Asunción, de estilo gótico y neogótico (siglos XV y XX). En las afueras también se puede visitar el resbaladero (una especie de tobogán o resbaladero natural en un cancho), lugar de diversión para la gente del pueblo.

Además, al acercarse a la sierra y si se toma un desvío dirigiendo los pasos hacia San Chipolo, se encuentra una fuente de agua fresca y potable, que en primavera suele estar a rebosar, aunque no tanto en verano. Tampoco hay que olvidarse de subir a la sierra y besar la cruz tres veces. Desde las proximidades se puede apreciar una de las mejores vistas.

El paisaje de Ruanes es de dehesa, hermosa, densa, como un jardín rústico. La Dehesa no es sólo naturaleza, es también artesanía, un mar de alcornoques y encinas asentado sobre un manto verde de hierbas y flores silvestres que acunan amorosas las bellotas que caen de las ramas y las guardan y conservan como alimentación del cochino. Hay quien dice sabiamente que la encina es un colgadero de ibéricos y no andan errados quienes establecen un vínculo mágico e irreprochable a la relación encina, bellota y cochino ibérico.

RUANES

DATOS del MUNICIPIO 39º19'41" N 006º00'48" W Hoja MTN 730

TIPO DE ENTIDAD: Villa

SUPERFICIE TÉRMINO (Km2.): 15

ALTITUD: 479

POBLACIÓN:  80

DISTANCIA CÁCERES: 47

PARTIDO JUDICIAL: Trujillo

MANCOMUNIDAD: Meseta Trujillana

COMARCA AGRARIA: Trujillo

GENTILICIO: Ruanejos

BIBLIOGRAFÍA ESPECÍFICA